🔬 Dos ensayos clínicos presentados por el equipo de Denise Faustman, del Massachusetts General Hospital, sugieren que seis dosis de la vacuna BCG durante cinco años redujeron el uso de insulina en personas con diabetes tipo 1 y LADA. Los datos no muestran una cura, sino posibles mejoras en control glucémico o avance de la enfermedad.
BCG, una vacuna centenaria contra la tuberculosis, contiene una versión debilitada de Mycobacterium bovis. Ya se usa contra la tuberculosis y también está aprobada para tratar cáncer de vejiga como inmunoterapia. En diabetes tipo 1, la línea ha sido polémica porque algunos críticos acusaron a Faustman de elevar falsas esperanzas sobre una cura.
En el primer ensayo, 34 adultos con diabetes tipo 1 de inicio infantil recibieron BCG y 24 recibieron placebo. Cinco años o más después, el grupo vacunado bajó su HbA1c promedio de 7,84 % a 7,30 %, pasó hasta 183 % más tiempo en rango saludable y no tuvo más episodios de hipoglucemia peligrosa que el grupo no vacunado.
El segundo ensayo siguió a adultos con LADA, una forma autoinmune de inicio adulto también llamada «tipo 1,5»: 68 recibieron BCG y 27 placebo. La vacuna no redujo las lecturas de azúcar en sangre, pero los pacientes vacunados preservaron, y en algunos casos recuperaron en parte, la producción de insulina medida por péptido C. En el placebo, la necesidad de insulina subió 22 % a los cinco años.
✅ Estos datos apuntan a que BCG podría sumarse al arsenal para mejorar la vida de algunos pacientes, según Gillian Goddard, endocrinóloga de NYU Langone Health. El límite es grande: son ensayos fase 2, pequeños, con resultados presentados en una reunión científica, y John Buse, de la Universidad de Carolina del Norte, advirtió que las mejoras podrían no sostenerse en un ensayo mayor. ⚕️ No es consejo médico.



