🔬 En 2025, equipos del City College of New York, Columbia y NASA se unieron a OceanX para recoger datos en regiones oceánicas poco muestreadas. La meta fue apoyar y validar los productos científicos del satélite PACE, lanzado en febrero de 2024 para observar océano y atmósfera desde el espacio.
PACE usa el instrumento Ocean Color Instrument (OCI), un sensor en órbita polar que mide el color del océano. Ese color ayuda a seguir cambios globales de clima y ecosistemas, porque el fitoplancton tiñe el agua de verde, turquesa, rojo o marrón según las especies que formen cada floración.
A diferencia de sensores anteriores, que medían solo unas pocas longitudes de onda, PACE/OCI registra más de 200 en regiones ultravioleta, visible e infrarroja cercana. Esa «visión» de color permite detectar tipos de fitoplancton por sus firmas ópticas y observar la calidad y los cambios del carbono orgánico.
Para comprobar los datos desde órbita, el equipo comparó las medidas de PACE con datos tomados desde el agua mediante barcos y sensores. En el OceanXplorer desplegaron radiómetros hiperespectrales, un sistema pySAS en el helipuerto, un HyperPro, un radiómetro portátil SVC y muestras de agua tomadas con la roseta CTD. También usaron sensores en el flujo continuo de agua del barco e instrumentos que registraron imágenes microscópicas del fitoplancton.
✅ Estos datos ayudan a saber qué métodos corrigen mejor el efecto de la atmósfera sobre las medidas de PACE y qué tan precisos son sus algoritmos para sedimentos, carbono orgánico disuelto o comunidades de fitoplancton. El límite es claro: las regiones oceánicas varían mucho y algunas tienen pocos datos históricos; por eso el equipo necesita validar PACE en áreas contrastantes y procesar muestras en laboratorios de NASA o universidades.



