🔬 Un estudio publicado en Behavioural Processes registró 101 encuentros entre 38 pulpos de arrecife brasileños juveniles y 10 especies de peces. Los datos sugieren que estos pulpos no responden igual a todos: ante peces territoriales reaccionan con rapidez, golpes de brazo y un patrón de piel dividido; ante peces seguidores, suelen continuar cazando.
Los encuentros con especies territoriales, como las damiselas, duraron unos 14 segundos de media. Los peces lanzaban «embestidas» y «barridos»; los pulpos se sobresaltaban y daban golpes con los brazos. En cambio, los encuentros con peces no territoriales duraron unos 46 segundos: estos animales seguían o rodeaban al pulpo mientras cazaba.
El equipo filmó a los pulpos sin alterar su conducta y usó un análisis estadístico de secuencias. También vio el patrón «media mancha»: círculos blancos en el lado del cuerpo que miraba al pez territorial. Los peces parecían alejarse después, aunque los autores solo plantean que pueda ser una advertencia.
✅ Los resultados muestran que el golpe de brazo forma parte de una respuesta ligada al contexto, no de un ataque indiscriminado. El estudio observó 38 individuos y aún no se sabe si ese patrón de piel es una señal intencional, qué ven los peces o si las diferencias entre pulpos se mantienen con el tiempo.



