🔬 Un equipo de la Universidad de Aarhus midió los «clangs» rítmicos de cachalotes machos y halló que son la señal de comunicación más sonora conocida en animales. Podrían oírse a unos 70 kilómetros y los machos dejan entre cinco y diez segundos entre cada golpe metálico.
Los investigadores usaron hidrófonos frente a Seychelles para medir el sonido. También revisaron grabaciones de Sri Lanka, Noruega y Escocia. Allí vieron un ritmo lento y de baja frecuencia, distinto de los clics breves que machos y hembras emplean para comunicarse o localizar presas.
Los cachalotes machos producen estos golpes con sus «labios fónicos», estructuras de la nariz que se cierran al forzar aire presurizado. Su nariz ocupa cerca de un tercio de la longitud corporal. El equipo plantea que el eco de cada clang contra el fondo marino podría ayudar a mantener el ritmo.
✅ Estos sonidos podrían servir para atraer parejas o ahuyentar a otros machos, pero su función sigue sin resolverse. El estudio no prueba cuál es el propósito de los clangs; los autores proponen reproducirlos bajo el agua y observar cómo responden los cachalotes cercanos.



