🔬 El rover Curiosity de NASA avanza hacia la unidad yardang, una zona de colinas claras esculpidas por el viento en Marte. Entre campañas científicas, el equipo aprovecha el trayecto para estudiar rocas laminadas, capas oscuras y rasgos que podrían distinguir antiguos ambientes secos o con agua.
Curiosity trabaja en dos ritmos. En una campaña definida, como la reciente campaña boxwork, cada imagen y cada zona de trabajo se planifica para cumplir metas científicas concretas. Entre campañas, el foco cambia: conducir hacia el siguiente gran objetivo y detenerse cuando aparece un terreno que merece una mirada.
En la última semana, el rover siguió hacia el sur sobre roca laminada. El terreno alterna roca clara con bandas finas, escamosas y oscuras; algunos bloques sobresalen en ángulos extraños y complican la ruta. APXS y MAHLI estudiaron material oscuro en «Rio Bio Bio» y «Placilla de Caracoles», y material claro en los objetivos cepillados «La Primavera» y «Los Quemados». ChemCam también analizó ambos tipos de roca.
Mastcam y ChemCam LD-RMI están tomando imágenes de rasgos vistos desde varias distancias y ángulos, como «Mira Flores» y la depresión «Kimsa Chata». Sus estructuras sedimentarias podrían ayudar a evaluar si ese paisaje fue un desierto, un lago o algo intermedio, como un desierto con agua en movimiento. El equipo ambiental añadió vigilancia de remolinos de polvo en el cráter Gale y mediciones de polvo en el cielo.
✅ Esta etapa importa porque el viaje entre campañas no es tiempo muerto: cada parada puede sumar pistas sobre el paisaje marciano. El límite es claro: desde la posición actual, NASA dice que aún no puede saber qué es la zona lisa que aparece más adelante. Habrá que esperar a las próximas semanas.



