🔬 La conciencia de las IA no se resuelve comparando el cerebro con un ordenador, sostiene el científico cognitivo Anthony Chemero en Intertwined Creatures. Su libro cuestiona una mente humana aislada y propone entenderla como algo encarnado, dinámico y social, unido al entorno y a otras personas.
Chemero recoge ideas de la psicología ecológica, el enactivismo y la teoría de dinámicas no lineales. Desde ese marco, percibir, experimentar y pensar surgen de los intercambios entre una persona, su cuerpo, su ambiente y quienes la rodean.
El autor lo ilustra con una secuencia cotidiana: buscar unas llaves, distraerse con ropa para lavar, recordar el detergente y olvidar un libro al salir. También sostiene que imaginar escenarios inexistentes depende de percepciones, experiencias y del mundo político, cultural y material.
Para Chemero, las comparaciones entre cognición humana y procesos computacionales simplifican demasiado el debate sobre la conciencia artificial. Los grandes modelos de lenguaje no necesitan gestionar relaciones interpersonales para sostener su existencia ni tienen capacidad de cuidar.
✅ Esta propuesta obliga a precisar qué se compara cuando se pregunta si una máquina puede ser consciente o tener derechos. Es la tesis de un libro, no el resultado de un experimento que resuelva esa pregunta.


