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Ecología: 1 500 barcos parados amenazan los mares

Más de 1 500 buques llevan meses inmóviles en el estrecho de Ormuz, cerrado por la guerra con Irán. El equipo de Mario Tamburri (Universidad de Maryland)…

3 min de lectura
29 de julio de 2026
Ecología: 1 500 barcos parados amenazan los mares

🔬 Más de 1 500 buques llevan meses inmóviles en el estrecho de Ormuz, cerrado por la guerra con Irán. El equipo de Mario Tamburri (Universidad de Maryland) advierte en Biological Invasions que sus cascos se cubren de microbios, algas, percebes y otros invertebrados. Cuando zarpen, podrían repartirlos por medio mundo.

El estrecho une el golfo Pérsico con el golfo de Omán y por él pasa el 20 % del petróleo mundial, según la agencia energética de Estados Unidos (EIA). Tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, Teherán restringió el tráfico marítimo. Un carguero suele detenerse un día o dos en puerto; estos llevan quietos desde la primavera.

Ese tiempo lo cambia todo. En el estudio, publicado el 22 de julio, los autores señalan que los organismos empiezan a proliferar tras unos diez días de inactividad. Pasado ese umbral colonizan «de forma agresiva», porque las pinturas que protegen el casco pierden eficacia. Y como los barcos llegan de todo el planeta y esperan juntos, las especies saltan de un buque a otro.

Tamburri pone como ejemplo el mejillón cebra (Dreissena polymorpha), originario de Europa y Asia. Llegó a los Grandes Lagos en los años ochenta con el agua de lastre de cargueros europeos, según el USGS. Filtra las algas que comen las especies nativas, se adhiere a los mejillones locales y les impide moverse, comer o reproducirse. También atasca tuberías y redes de agua: arreglarlo cuesta millones de dólares. Cada hembra pone miles de huevos, así que una vez asentado apenas hay forma de sacarlo.

Hay un riesgo menos visible. April Blakeslee, bióloga de la East Carolina University, apunta a los parásitos y patógenos que viajan en los tanques de lastre o pegados al casco: podrían pasar a especies nativas, golpear a la pesca y la acuicultura, e incluso inquietar por la salud humana.

✅ Los puertos más expuestos son los primeros destinos con temperatura y sal parecidas a las del Golfo: India, Singapur, Grecia, España, Países Bajos y varios de Oriente Medio. Limpiar los cascos en el agua antes de salir reduciría bastante el traslado de organismos, y vigilar los puertos de mayor riesgo permitiría detectar a tiempo a los recién llegados. El límite es grande: el propio Tamburri admite que las invasiones marinas resultan difíciles de predecir, y nadie sabe qué especies se establecerán ni dónde.


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