🔬 Imágenes de Landsat 9 difundidas por la NASA muestran el cambio de color de la tundra de Nunavut, Canadá. El paisaje verde del 27 de julio aparece teñido de tonos otoñales el 6 de septiembre de 2026. Esta región está entre las primeras de Norteamérica donde las hojas cambian de color.
Las imágenes muestran el río Coppermine, aguas arriba de Kugluktuk, entre arbustos y plantas bajas de la tundra. Allí crecen sauces, abedules, arándanos y gayubas, que adquieren tonos rojos, naranjas y amarillos cada otoño. Un análisis de siete años de datos satelitales de la NASA y la Universidad Estatal de Dakota del Sur encontró un patrón: el cambio empieza a comienzos de septiembre y alcanza su máximo a mediados de mes.
El verde desaparece cuando las hojas pierden clorofila, la molécula que las plantas usan para sintetizar alimento. Para reponerla necesitan abundante luz solar y temperaturas cálidas. Con el frío y los días más cortos, sus niveles bajan y otros pigmentos cobran protagonismo: los carotenoides aportan tonos amarillos; las antocianinas, rojos.
También puedes ayudar a seguir estos cambios mediante la campaña norteamericana de fenología de GLOBE. Sus participantes observan y registran el color de las hojas en primavera y otoño. Esos registros nutren bases de datos ambientales a largo plazo y ayudan a estudiar cómo responden las plantas al clima y al entorno.
✅ Seguir el color de las hojas permite documentar cómo cambia la vegetación con las estaciones. Pero la ventana para captar el máximo color puede ser breve: en las regiones más septentrionales, a veces dura una semana o menos.



