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  Tuesday, 22 de September de 2026
Vol. VII · Edición Nº 184
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Tecnología: leen papiros quemados buscando el plomo de la tinta

Douglas Seiler, inventor jubilado y afiliado a la Universidad de California en Berkeley, fabricó con su equipo papiros propios, los enrolló y los quemó en un…

3 min de lectura
September 22, 2026
Tecnología: leen papiros quemados buscando el plomo de la tinta
Image source: Nature

🔬 Douglas Seiler, inventor jubilado y afiliado a la Universidad de California en Berkeley, fabricó con su equipo papiros propios, los enrolló y los quemó en un horno. Después leyó el texto sin abrirlos: en vez de rastrear carbono, rastrearon el plomo de la tinta. El trabajo salió el miércoles pasado en PLoS ONE.

En el año 79, la erupción del Vesubio arrasó Herculano con una nube de gas caliente, cenizas y piedra pómez. Las oleadas de lodo volcánico sepultaron el pueblo y dejaron carbonizados más de 1 000 rollos de papiro: la única biblioteca completa de la Antigüedad que se conoce. Tras el hallazgo de 1752 se desenrollaron unos pocos a mano. Muchos se deshicieron en ceniza y aquello se frenó enseguida.

La tomografía computarizada de rayos X, unida al aprendizaje automático, ya permite desenrollar algunos rollos en digital. El año pasado un equipo se llevó 60 000 dólares del Vesuvius Challenge por identificar una obra griega con un algoritmo, y este año se leyó un rollo entero sin abrirlo. El problema es viejo: el escaneo estándar mira materiales con carbono, y tanto la tinta como el papiro llevan carbono. «Superar los problemas de detección de la tinta ayudaría bastante a revelar el contenido de los papiros de Herculano», dice Thomas Coward, clasicista de la Universidad de Nottingham, ajeno al estudio.

El equipo compró papiro y cálamos de caña en Egipto, y tinta tradicional de negro de humo en Japón. «Queríamos que los ingredientes fueran lo más idénticos posible a los rollos originales», cuenta Seiler. Escribieron con tintas de distinta carga de plomo, enrollaron las hojas y las asaron en un horno de alta temperatura. Luego las escanearon en miles de «rebanadas» con el sistema de tomografía de neutrones y rayos X del NIST. Para abrirlas en digital adaptaron un programa pensado para otra cosa: desplegar las bobinas de película fina que llevan dentro las baterías de ion de litio.

✅ Si el plomo se distingue del papiro quemado mejor que el carbono, miles de textos perdidos podrían volver a leerse, y el desenrollado virtual iría más rápido. El límite es grande: la prueba se hizo sobre réplicas fabricadas y quemadas en laboratorio, no sobre los rollos reales de Herculano. Falta comprobar que funciona en material de casi 2 000 años.


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