🔬 En abril de 2026, la Oficina del Jefe de Salud y Médico de NASA (OCHMO) inició un grupo de trabajo para revisar casos actualizados de tromboembolismo venoso (VTE) en astronautas y nuevos datos sobre flujo sanguíneo alterado en una cohorte. El objetivo: proponer recomendaciones clínicas basadas en evidencia para reducir el riesgo durante vuelos espaciales.
El grupo destacó que la estasis en la vena yugular interna izquierda (IJV) se ve de forma consistente como un factor de riesgo dominante de VTE en microgravedad. Aun así, existe debate sobre cuánto aportan el flujo lento cualitativo, factores endoteliales o el flujo retrógrado.
También señalaron una limitación: las capacidades actuales de ultrasonido en vuelo para medir con precisión la estasis o el flujo lento. Esto preocupa si se usa solo la estasis para indicar cuándo dar profilaxis, así que recomendaron revisar cómo evaluar la estasis con ultrasonido durante la misión.
Tras discutir factores de riesgo, la mayoría del panel acordó que la estasis y el flujo retrógrado justifican el uso de profilaxis. Además, recomendaron evaluar otros factores de riesgo aparte de la estasis para decidir cuándo corresponde. Con base en una revisión de literatura y los aportes del panel, se desarrolló un “VTE Risk Score for Astronauts Algorithm”, que incluye profilaxis con anticoagulación por estasis sola o por una combinación de otros factores de riesgo de trombosis ponderados con literatura terrestre.
✅ Esto busca convertir datos clínicos y de investigación en una guía práctica para decidir profilaxis durante el vuelo espacial. También deja claro un límite clave: si el ultrasonido en vuelo no mide bien estasis o flujo lento, la decisión puede quedar condicionada por esa incertidumbre. ⚕️ No es consejo médico.



