🔬 Una epidemia de Ebola causada por el virus Bundibugyo se extiende por la República Democrática del Congo y Uganda. Al 6 de junio, la OMS contaba 515 casos confirmados y 91 muertes en el Congo, más 19 casos y 2 muertes en Uganda. A diferencia del virus Zaire, esta cepa carece de vacuna y de fármacos aprobados.
Es el decimoséptimo brote de Ebola en el Congo y ya figura como el tercero más grande registrado. Estalló en medio de una crisis humanitaria, con violencia política y escasos servicios de salud en una zona remota y empobrecida. El brote se detectó tarde, según explica Ali S. Khan, epidemiólogo de la Universidad de Nebraska, lo que permitió varias cadenas de transmisión antes de identificarlo.
Hubo un fallo clave en el diagnóstico. La primera prueba usada solo detectaba el virus Zaire, no el Bundibugyo, así que los casos parecían otra fiebre tropical grave. Solo al enviar las muestras al Ministerio de Salud, con técnicas más avanzadas, confirmaron que era Ebola de otra cepa.
La respuesta sigue siendo la misma de siempre: vigilar y aislar a los enfermos, rastrear y poner en cuarentena a sus contactos, y garantizar entierros seguros y dignos. Pero sin vacuna ni medicamentos para Bundibugyo, todo recae en el trabajo de campo. Khan señala que la desconfianza hacia el gobierno y los socios internacionales complica la tarea. La OMS estima que una vacuna no llegará antes de nueve meses.
Khan defiende acelerar con tecnología de ARNm, la más rápida para producir vacunas. Recuerda que la de la COVID-19 obtuvo aprobación de la FDA en menos de nueve meses. CEPI ha invertido 10 millones de dólares en una vacuna de ARNm contra esta cepa; otras dos usan métodos más clásicos.
✅ El riesgo no se queda en África. Khan advierte que hoy alguien puede infectarse en el Congo y llegar a Nueva York mañana, antes de mostrar síntomas: la velocidad del transporte supera al periodo de incubación, y cerrar fronteras llega tarde. La seguridad sanitaria global, dice, también es seguridad doméstica. El propio Khan matiza un límite: no hay pruebas concretas de que los recortes a la USAID o la salida de EE. UU. de la OMS causaran este brote, aunque sí debilitan la respuesta. Estos brotes, añade, van a ocurrir igual por la zona y la falta de control de infecciones.
⚕️ No es consejo médico.



