🔬 Astrónomos que analizan ondas gravitacionales con LIGO, Virgo y KAGRA añadieron 161 señales nuevas al catálogo GWTC-5.0. Los eventos, detectados entre abril de 2024 y enero de 2025, elevan a 390 el total de fusiones de agujeros negros halladas mediante estas ondas.
El catálogo incluye señales de «segunda generación»: choques entre agujeros negros que parecen haberse formado en fusiones previas. Dos casos, GW241011 y GW241110, ocurrieron a 700 millones y 2 400 millones de años luz. Según Storm Colloms, sus giros rápidos y el ángulo de ese giro apuntan a que los agujeros negros mayores nacieron de fusiones previas, no de estrellas masivas.
Otro evento, GW240615, vino del choque de agujeros negros de 26 y 30 masas solares a más de 3 000 millones de años luz. El equipo lo ubicó en solo 6 grados cuadrados del cielo, el área más precisa para una señal de ondas gravitacionales hasta ahora. GW250114, detectada el 14 de enero de 2025, fue tan clara que permitió probar la relatividad general y respaldar el teorema del área de Stephen Hawking.
✅ El catálogo muestra que las fusiones de agujeros negros ya no son casos aislados: forman un conjunto que ayuda a estudiar cómo crecen estos objetos y cómo se expande el universo. El límite clave es que muchas señales de ondas gravitacionales siguen siendo difíciles de ubicar en el cielo, y cada evento aporta solo una parte pequeña de la medida cosmológica.
Fuente: space.com



