🔬 El satélite internacional Sentinel-6 Michael Freilich, lanzado por NASA y socios europeos, observó una ola Kelvin cálida que llegó en mayo al Pacífico frente a Sudamérica. La señal apunta a que El Niño podría emerger más adelante este año y alterar lluvias, calor y sequías en varias regiones.
Sentinel-6 Michael Freilich mide y mapea la altura del agua de todo el océano cada 10 días, con precisión de fracciones de pulgada. Como el agua se expande al calentarse, una subida del nivel del mar indica que el océano gana temperatura. En El Niño, el satélite sigue olas Kelvin cálidas que cruzan el Pacífico ecuatorial hacia el este.
Según las mediciones, una ola pequeña se formó cerca de Micronesia a finales de enero y se disipó a mediados de febrero. Otra apareció a inicios de marzo y avanzó hacia el este. Para mediados de mayo, el mar alrededor de Perú estaba más de 15 centímetros por encima del promedio de largo plazo.
Estas olas suelen formarse cuando los vientos del Pacífico ecuatorial occidental cambian durante poco tiempo: dejan de soplar como alisios del este y pasan a soplar desde el oeste. Si varias olas llegan durante meses, el agua cálida se acumula frente a Colombia, Ecuador y Perú, y puede desarrollarse El Niño.
✅ La señal importa porque El Niño puede desplazar la corriente en chorro y cambiar las rutas de tormentas: más lluvia o nieve en algunas zonas, calor y sequedad inusuales en otras. Pero el límite es clave: cada El Niño es distinto, su fuerza aún no está clara y los mayores impactos no se verán hasta cerca del pico habitual, entre noviembre y enero.
Fuente: nasa.gov



