🔬 La tripulación de Artemis II actuó como embajadora científica durante su misión de 10 días a la Luna. Según NASA, el equipo sobrevoló la cara oculta, analizó y fotografió cráteres de impacto y antiguos flujos de lava para preparar la ciencia de futuras misiones Artemis en la superficie lunar.
La clave estuvo antes del vuelo: entrenamiento geológico en la Tierra. Cindy Evans, científica de exploración Artemis y líder de entrenamiento en geología del Johnson Space Center, guía el entrenamiento de tripulantes, gestores de misión, ingenieros y controladores de vuelo en la división ARES.
Ese currículo combina clases de geología, ciencia lunar y planetaria con trabajo de campo. El objetivo era que la tripulación pudiera describir formas, texturas y colores desde las ventanas de la nave o sobre la superficie. Para Evans, esos detalles funcionan como pistas de los procesos antiguos que moldearon la Luna y el sistema solar.
Evans llegó a NASA tras formarse como oceanógrafa y acumula 37 años en la agencia. Trabajó en el programa del transbordador, Shuttle-Mir, la Estación Espacial Internacional y Artemis. También participó en sesiones de geología en la Antártida, donde recolectó meteoritos en despliegues de campo profundo.
✅ Esta preparación importa porque convierte a los astronautas en observadores capaces de traer datos útiles para la ciencia lunar y planetaria. El límite: el artículo no presenta resultados nuevos de muestras ni mediciones en superficie; describe entrenamiento, observaciones orbitales y apoyo para misiones futuras.
Fuente: nasa.gov



