🔬 Un estudio de Evelyn Dilkes, de la Universidad de Essex, sugiere que ciertos marcadores de inflamación en la infancia se asocian con despersonalización o desrealización en la adultez. Los datos proceden de una cohorte británica seguida desde los años noventa y podrían ayudar a explorar por qué la disociación persiste tras un trauma.
La disociación puede sentirse como estar fuera del cuerpo o como si el mundo fuera irreal. Puede aparecer de forma breve en muchas personas, pero cerca del 1 % vive episodios prolongados, propios del trastorno de despersonalización-desrealización.
El equipo analizó muestras de sangre recogidas a los 9, 12, 17 y 24 años en participantes del Avon Longitudinal Study of Parents and Children. Niveles altos de interleucina-6 a los 9 años se asociaron con despersonalización adulta. La proteína C reactiva mostró otro patrón: niveles altos en la niñez y bajos en la adultez se vincularon con desrealización.
✅ El trabajo, aceptado para publicación y aún bajo revisión por pares, abre una vía para estudiar si reducir la inflamación podría ayudar en estos trastornos. Pero solo muestra asociaciones: estos marcadores también aparecen en otras enfermedades, y trauma, genes y ambiente podrían influir. ⚕️ No es consejo médico.



