🔬 Un equipo del Centro Médico Universitario de Ámsterdam analizó 1 095 resonancias cerebrales y observó una aparente pausa en el descenso de materia gris durante la menopausia. El hallazgo sugiere que esta etapa presenta un patrón cerebral distinto al del embarazo y la primera menstruación, aunque falta entender qué implica para los síntomas.
El equipo de Sophie van ’t Hof reunió datos de la Universidad de Leiden y del Biobanco del Reino Unido. Comparó cerebros antes y después de la primera regla, el embarazo y la menopausia, junto con controles con hormonas estables. El estudio se publicó el 8 de septiembre en Nature Communications.
Los datos mostraron menos materia gris en la corteza —la capa externa del cerebro— asociada con el embarazo y la primera regla. Durante la menopausia, el equipo no detectó ese descenso. La pérdida vinculada con la edad aparecía antes y después de esa etapa, pero parecía detenerse durante ella.
El resultado tiene un límite clave. Susana Carmona, del Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón, advierte que las imágenes previas y posteriores solo captan dos momentos. Entre ambos transcurren años de perimenopausia, cuando el vínculo entre ovarios y cerebro ya cambia. Una sola respuesta de las participantes sobre su etapa menopáusica difícilmente recoge todo ese proceso.
✅ El hallazgo ofrece una pista para estudiar cómo responde el cerebro al descenso hormonal. La pausa en la materia gris no significa que desaparezcan la niebla mental, los cambios del sueño o del ánimo. Falta comprobar cómo se relaciona este patrón con esos síntomas y con las capacidades cognitivas.
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