🔬 El equipo de Elizabeth Catlos, de la Universidad de Texas en Austin, revisó la edad del cráter Ames, en Oklahoma. El análisis sugiere que tiene 370 millones de años, unos 97 millones menos de lo estimado. Esa fecha sitúa el impacto durante una gran extinción marina y ayuda a precisar su posible vínculo.
Ames mide unos 16 kilómetros de ancho y es el cuarto mayor cráter de impacto de Estados Unidos. Cuando se formó, un mar poco profundo cubría la zona. Los sedimentos lo enterraron y hoy no deja señales visibles en la superficie. Buscadores de petróleo lo descubrieron al perforar en 1991.
El estudio, publicado el 7 de julio en Meteoritics and Planetary Science, examinó patrones de fracturas en diminutos cristales de circón del cráter. Estos minerales conservan huellas de temperaturas y presiones extremas. Antes, los fósiles marinos hallados dentro y alrededor de Ames habían llevado a vincularlo con impactos ocurridos hace unos 467 millones de años.
La nueva fecha lo sitúa durante la extinción del Frasniense-Fameniense, que comenzó hace unos 372 millones de años y duró varios millones. Hasta la mitad de la vida marina desapareció mientras los océanos perdían oxígeno. Según el artículo, el enfriamiento global ligado a una mayor actividad volcánica fue el desencadenante más probable.
✅ La nueva fecha ayuda a relacionar la historia del cráter con la crisis marina del Devónico tardío. El equipo descarta que Ames causara esa extinción. El polvo del impacto pudo contribuir al enfriamiento regional, aunque ese aporte sigue como hipótesis.



