🔬 Investigadores de la Universidad de Queensland, en Australia, quieren congelar óvulos y espermatozoides de koalas en nitrógeno líquido para crear una «copia de seguridad» genética. El material podría conservar ADN durante décadas y apoyar futuros programas para evitar que poblaciones silvestres pierdan diversidad.
El proyecto busca guardar células reproductivas de koalas muertos o de animales que ya no pueden reproducirse por enfermedad o trauma. Las aportarían hospitales de fauna silvestre, donde cada año ingresan muchos koalas enfermos o heridos, según Andres Gambini, biólogo reproductivo de la Universidad de Queensland.
El equipo congelará las células en nitrógeno líquido, a -196 °C. Después, podría usarlas para crear embriones sanos mediante inseminación artificial y fecundación in vitro. También probará las muestras para detectar Chlamydia pecorum, una infección grave en koalas que puede causar problemas urinarios, gastrointestinales, conjuntivitis, ceguera e infertilidad en hembras.
El contexto es desigual: en partes de Queensland y Nueva Gales del Sur, las poblaciones han caído hasta un 80 % desde finales de los años 1990 por deforestación, incendios forestales, sequía y enfermedad. En 2022, Australia cambió el estado de los koalas en su rango oriental de «vulnerable» a «en peligro». En zonas del sur, en cambio, hay demasiados koalas y los animales dañan los árboles que necesitan para vivir.
✅ La idea no reemplaza proteger hábitats, manejar enfermedades ni vigilar poblaciones; suma una reserva genética para cuando haya menos diversidad que recuperar. El límite es claro: aún no se sabe cuántas células congelará el equipo ni cuántas harían falta para sostener poblaciones sanas. Además, si las poblaciones siguen bajando, habrá que reunir más muestras para conservar la misma diversidad.



