🔬 José Rodrigues, astrónomo y astrofotógrafo, captó estrellas y un resplandor naranja reflejados en el telescopio SEST, en La Silla, Chile. La imagen reúne un fenómeno atmosférico y un instrumento que ayudó a estudiar galaxias y cómo nacen las estrellas.
El brillo del cielo, conocido como airglow, surge cuando la luz solar interactúa con moléculas de la atmósfera superior. El plato de aluminio de 15 metros refleja ese tono tenue y numerosas estrellas del hemisferio sur. Al fondo aparece la cúpula del telescopio de 3,6 metros del Observatorio Europeo Austral (ESO).
El Telescopio Submilimétrico Sueco-ESO (SEST) abrió en 1987. Entonces era el único gran telescopio del hemisferio sur dedicado a captar luz submilimétrica, fuera del espectro visible. Esa luz procede de cometas y enormes nubes frías de polvo y gas molecular, dentro y fuera de la Vía Láctea.
Situado a 2 375 metros sobre el nivel del mar, el SEST ayudó a conocer mejor las galaxias antiguas. También aportó datos sobre cómo nacen las estrellas. Tras su retiro, el experimento APEX y el conjunto de telescopios ALMA continuaron su trabajo con mayores capacidades.
✅ La foto reúne el brillo de nuestra atmósfera y el legado de un telescopio que estudió el universo. El SEST dejó de operar en 2003: hoy su gran plato refleja el cielo austral.



