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Espacio: Roman cazará agujeros negros que devoran estrellas

Una nueva investigación sugiere que el telescopio espacial Nancy Grace Roman de NASA, previsto para lanzarse el 30 de agosto de 2026, podrá detectar agujeros…

2 min de lectura
14 de julio de 2026
Espacio: Roman cazará agujeros negros que devoran estrellas

🔬 Una nueva investigación sugiere que el telescopio espacial Nancy Grace Roman de NASA, previsto para lanzarse el 30 de agosto de 2026, podrá detectar agujeros negros supermasivos antiguos a distancias enormes. La clave serán eventos de disrupción de marea: estrellas destrozadas por agujeros negros que brillan más que su galaxia anfitriona.

El equipo de Mitchell Karmen, Johns Hopkins University, publicó el trabajo en The Astrophysical Journal. Su objetivo es estudiar cómo se formaron y crecieron los agujeros negros del centro de las galaxias. Los más ligeros son difíciles de ver porque suelen emitir menos luz, pero cuando desgarran una estrella pueden volverse faros cósmicos durante semanas.

Roman buscará estos destellos con su High-Latitude Time-Domain Survey, que cubrirá unos 18 grados cuadrados del cielo, equivalentes a 90 lunas llenas, y revisará las mismas zonas una y otra vez. Según el modelo, Roman podría encontrar hasta 100 eventos de disrupción de marea al año, con luz que viajó entre 8 000 y 11 000 millones de años hasta nosotros.

El estudio también compara a Roman con el Observatorio Vera C. Rubin y el telescopio James Webb. Rubin podría detectar de miles a decenas de miles de eventos por año, pero al observar luz visible quedaría limitado a fenómenos más cercanos. Roman, al trabajar en infrarrojo cercano, encaja mejor con la luz estirada por la expansión del universo.

✅ Contar estos destellos por distancia puede ayudar a distinguir entre dos ideas sobre el origen de los agujeros negros supermasivos: «semillas ligeras», nacidas de estrellas masivas, o «semillas pesadas», nacidas ya con hasta un millón de masas solares. El límite central es claro: son pronósticos de un modelo. Falta comparar estas cifras con detecciones reales cuando Roman y Rubin empiecen sus operaciones científicas regulares.


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