🔬 La tripulación privada Fram2 tomó los primeros rayos X médicos en el espacio durante una misión de 3,5 días alrededor de la Tierra en 2025. El ensayo probó si un equipo portátil podía ayudar a diagnosticar lesiones en astronautas, una necesidad mayor si avanzan los planes de vivir y trabajar en la Luna.
Durante gran parte de la era espacial, los astronautas han contado sobre todo con ecógrafos para revisar lesiones. Los rayos X ofrecen otra ventaja: pueden usarse en el vacío. El problema era práctico. Los equipos tradicionales eran grandes, gastaban mucha energía, sufrían con los golpes del lanzamiento y podían producir imágenes borrosas si el objeto no quedaba quieto.
Sheyna Gifford, médica y profesora asistente de medicina aeroespacial en Mayo Clinic, quiso probar un sistema portátil ya usado en la Tierra. Su equipo lo ensayó primero en un vuelo parabólico en 2022. La prueba real llegó el 31 de marzo de 2025, cuando cuatro astronautas sin experiencia médica despegaron en una Crew Dragon de SpaceX. Antes del vuelo recibieron cuatro horas de entrenamiento.
Ya en órbita, tomaron radiografías de un reloj inteligente, una mano, un abdomen, una pelvis y un tórax. Tres expertos médicos independientes compararon esas imágenes con radiografías similares tomadas antes del lanzamiento. Las de Tierra tuvieron mejor calidad, pero las de espacio bastaron para diagnosticar lesiones como huesos rotos. El equipo regresó con daño mínimo en el exterior.
✅ Este resultado sugiere que la radiografía en órbita puede ampliar las herramientas médicas de futuras misiones, y también servir para revisar electrónica, trajes espaciales o rovers lunares. El límite es claro: fue una prueba pequeña, con cuatro tripulantes y un solo sistema portátil. Falta hacerlo más pequeño, resistente y fácil de fijar dentro de la cabina.
⚕️ No es consejo médico.



