🔬 Un estudio del Policy Institute del King’s College London y el grupo sin ánimo de lucro Sense about Science preguntó a 4 262 adultos británicos cuánto confían en los científicos. El 63 % respondió con un 7 o más en una escala de cero a diez. Solo el 5 % se quedó en tres o menos.
¿Qué mueve esa confianza? El equipo usó modelos de regresión para ordenar los factores. Pesó más que los científicos parezcan «del lado de gente como yo» y que se muestren abiertos y transparentes. Ambos rasgos superaron a lo expertos que parecieran.
Trabajos anteriores señalaban la benevolencia — la idea de que quien investiga se preocupa por el bien común — como pilar del apoyo público. Aquí el reparto cambia: querer el bien de todos explicó un 12 %; estar del lado de personas como el encuestado, un 21 %. «En una sociedad dividida en lo político, a la gente le interesa mucho más «¿qué gano yo?»», dice Bobby Duffy, director del Policy Institute y coautor del trabajo.
La confianza tampoco es uniforme entre campos. Baja cuando se trata de quienes trabajan en vacunas, espacio y clima. Y los encuestados confían más en el mundo académico que en quienes investigan para gobiernos o para empresas privadas. Según el informe, quienes menos confían tienden a dar por ciertas las teorías conspirativas sobre el clima, las vacunas y las antenas 5G.
✅ Los datos sugieren que ganar confianza pasa menos por exhibir credenciales y más por mostrar cercanía y enseñar cómo se trabaja. El límite: es una encuesta hecha en un solo país y en un momento concreto, con respuestas que da el propio participante. Los modelos de regresión encuentran asociaciones, no causas, y el estudio no dice si esa confianza declarada cambia lo que la gente hace.



