🔬 La NASA detalla las características de su Flight Dynamics Research Facility (FDRF), un gran túnel de viento subsónico con una sección de prueba vertical. Allí se estudia cómo se comportan los vehículos atmosféricos: su estabilidad, su control, la caída libre y, sobre todo, la barrena descontrolada y cómo salir de ella.
Una barrena es esa caída en espiral que puede volver incontrolable a una aeronave. Para reproducirla con seguridad, el FDRF mueve una corriente de aire por una sección de prueba de 20 pies de diámetro (unos 6 metros) y 24 de alto. El flujo alcanza hasta 172 pies por segundo, equivalentes a 117 millas por hora (188 km/h).
El túnel trabaja a presión atmosférica y con aire como gas de prueba, refrigerado de forma activa para mantener unos 26 °C (79 °F). Su presión dinámica llega a 35 psf y su número de Reynolds, a 1,10×10⁶ por pie. La instalación mide 131 pies de altura, más de 39 metros.
✅ Probar maquetas en barrena dentro de un túnel evita arriesgar aviones y pilotos reales durante el diseño. El FDRF ayuda a afinar la estabilidad y los modos de recuperación antes de volar. El límite es claro: solo cubre el régimen subsónico de baja velocidad (hasta 117 mph), así que no reproduce el vuelo a altas velocidades ni condiciones supersónicas.



