🔬 Un equipo encabezado por Olaf Meynecke, de la Universidad Griffith en Australia, filmó a una ballena jorobada junto a su cría nacida muerta. Durante al menos 90 minutos, la madre volvió a acercarse al cuerpo. El registro aporta indicios de apego materno y de una conducta que podría reflejar duelo.
El video se grabó frente a la costa del sureste de Australia en julio de 2025. El estudio fue publicado en Discover Animals el 16 de septiembre de 2026. Andrew Mulville, coautor del trabajo, vio restos del saco amniótico flotando cerca de dos ballenas adultas. Al seguir a la madre bajo el agua con una cámara GoPro, quienes iban a bordo encontraron la cría muerta.
La madre bajaba hasta el fondo, nadaba junto al cuerpo y descansaba a su lado durante cerca de un minuto. También movía una aleta pectoral sobre la cría antes de volver a subir. No intentó llevarla a la superficie. Los investigadores observaron la escena durante unas dos horas; las dos adultas fueron vistas en la zona durante los dos días siguientes.
Según Meynecke, la literatura científica recoge apenas unos 20 partos observados de ballenas jorobadas; ninguno incluía una cría nacida muerta. Las recién nacidas carecen de suficiente grasa para flotar y se hunden sin ayuda de una adulta. Esto podría explicar parte de la dificultad para detectar estos casos.
✅ El registro ayuda a estudiar cómo responde una madre de esta especie ante la muerte de su cría. Los autores interpretan sus acercamientos como una conducta de atención tras la muerte, compatible con duelo. Sin medidas fisiológicas o neurológicas, el video no permite confirmar ese estado emocional.

