🔬 El Fondo de Cali, gestionado por la ONU, ha recibido 10 588 dólares de apenas cinco pequeñas empresas biotecnológicas. El fondo nació en 2024 para que quienes lucran con datos genéticos ayuden a conservar la naturaleza. Las primeras estimaciones apuntaban a 1 000 millones de dólares anuales.
El acuerdo surgió tras años de debate sobre cómo repartir los beneficios de los datos genéticos públicos. Países con muchos recursos biológicos y pocas empresas biotecnológicas denunciaban que otros aprovechaban esa riqueza sin devolver nada. La escasez de aportes se debatió en la cumbre COP17, celebrada en Ereván, Armenia.
Agata Makowska-Curran, de la London School of Economics and Political Science, analizó qué empresas podrían aportar. Su informe de junio calcula que más de 20 000 reúnen el tamaño necesario. La ONU recomienda aportar el 0,1 % de los ingresos o el 1 % de los beneficios.
Si todas aportaran, el fondo podría reunir hasta 3 600 millones de dólares al año, según el informe. Como los pagos son voluntarios, la economista considera más realista una cifra cercana a 1 000 millones anuales. Prozomix, en Reino Unido, ha ingresado 5 000 dólares: el mayor aporte empresarial hasta ahora.
✅ El fondo busca sostener proyectos para conservar la naturaleza con dinero de empresas que aprovechan datos genéticos. El límite es que los aportes son voluntarios: las cifras previstas dependen de que más compañías participen.



