🔬 NASA observó desde órbita geoestacionaria cómo cambia la contaminación durante un día de alerta por ozono en el corredor Nueva York-Washington. El 18 de mayo de 2026, TEMPO registró dióxido de nitrógeno alto en la mañana y ozono elevado por la tarde, un patrón clave para mejorar pronósticos.
Más de 35 millones de personas viven en ese corredor y respiran su aire. Aunque la calidad del aire ha mejorado en las últimas décadas, los brotes de ozono a nivel del suelo siguen siendo comunes en verano, cuando el calor acelera las reacciones que producen este contaminante y el aire estancado permite que se acumule.
La alerta llegó antes de lo habitual en 2026. Una ola de calor de mediados de mayo llevó a las autoridades de Nueva York a emitir un aviso sanitario el 17 de mayo. Al día siguiente, sensores en tierra mostraron ozono en niveles dañinos para grupos sensibles. TEMPO, desde 35 000 kilómetros sobre el ecuador, siguió el evento con observaciones frecuentes.
El instrumento detecta dióxido de nitrógeno, un gas emitido al quemar combustibles, sobre todo por vehículos, que contribuye a formar ozono. Según Hazem Mahmoud, de NASA Langley, los datos suelen mostrar concentraciones altas durante el viaje matutino y una caída marcada por la tarde, cuando sube el ozono. El 18 de mayo, las imágenes de las 7:05 y 15:05 mostraron ese pulso diario; a las 17:05, TEMPO detectó ozono elevado desde Nueva York hasta Washington, D. C.
✅ Estos datos ayudan a cubrir huecos entre estaciones en tierra y a mejorar modelos que predicen incendios, penachos urbanos y alertas de calidad del aire. El límite: los datos mostrados son provisionales y los métodos de procesado aún se refinan. Además, distinguir cuánto ozono está cerca del suelo y cuánto viene de capas altas sigue siendo difícil. ⚕️ No es consejo médico.



