🔬 Un equipo presenta en Nature sensores infrarrojos de sulfuro de plomo (PbS) fabricados sobre el circuito que lee sus señales. El proceso usa agua a temperatura ambiente y produjo una matriz de 640 × 512 píxeles. El estudio apunta a una vía para simplificar cómo se hacen estos dispositivos.
Los métodos convencionales unen los detectores al circuito de lectura, un paso que añade complejidad y costo. El equipo hizo crecer el material sobre ese circuito: ajustó el pH a 11,2 y controló las vibraciones del entorno.
Así obtuvo películas casi monocristalinas, uniformes a escala de oblea y de píxel. Al añadir antimonio, los fotodiodos alcanzaron una detectividad específica de 4,4 × 10¹¹ Jones a 2,5 micrómetros. En esa métrica, superaron a los detectores comerciales de InGaAs comparados en el trabajo.
La matriz de 640 × 512 píxeles captó imágenes infrarrojas claras. El equipo también integró dispositivos sobre circuitos de lectura flexibles.
✅ Hacer crecer el detector sobre el circuito podría simplificar el proceso para crear sensores infrarrojos. La ventaja medida corresponde a 2,5 micrómetros; el texto no cuantifica el ahorro de costos.



