🔬 Un transistor puede tener una parte que controla electrones a escala de un átomo, aunque no existe un dispositivo completo de ese tamaño. Un estudio publicado en junio redujo el canal de transistores de nanocinta a 25 nanómetros con semiconductores bidimensionales, según sus autores.
Los transistores son interruptores diminutos dentro de los chips. Se encienden y apagan con pulsos eléctricos de hasta 4 000 millones por segundo para mover y guardar unos y ceros. Cuanto más pequeños son, más caben en un chip y mayor puede ser su velocidad y capacidad.
El equipo de Anton Persson, de la Universidad Tecnológica Chalmers, y Tara Peña, próxima profesora de UCLA, usó disulfuro de tungsteno y otros materiales de una o pocas capas atómicas. Estos materiales permiten controlar mejor la corriente que el silicio tradicional. Los autores esperan que el silicio siga reduciéndose durante la próxima década, pero plantean que los materiales atómicamente finos podrían hacer falta para avanzar más.
También cuenta apilar transistores en diseños tridimensionales, además de encogerlos. El coste, la producción a gran escala y el consumo de energía condicionan cada avance: un chip con más transistores necesita que cada uno use menos energía para no elevar su presupuesto eléctrico.
✅ Esta carrera podría traducirse en electrónica más rápida, baterías que duran más y equipos potencialmente más baratos, no solo en centros de datos de IA. El límite: el prototipo de 25 nm no prueba que pueda fabricarse por miles de millones con fiabilidad ni a un coste comercial; además, reducir tamaño no basta si el consumo por transistor no baja.



