🔬 Un estudio publicado en Nature analizó a 101 243 pacientes del Memorial Sloan Kettering Cancer Center. Sus datos sugieren que tener grasa parda se asocia con menos enfermedades cardiovasculares y psiquiátricas. El equipo usó IA para medir su actividad y explorar fármacos que podrían activar este tejido.
La grasa parda usa energía para producir calor, mientras que la grasa blanca la almacena. El equipo detectó grasa parda en 8 897 pacientes y comparó grupos equilibrados por edad, sexo, índice de masa corporal y temperatura. Con aprendizaje automático, midió su actividad en imágenes PET-TC de 8 709 pacientes.
Una mayor actividad de grasa parda se asoció con menos diabetes tipo 2, enfermedad coronaria e insuficiencia cardíaca. La grasa parda de las axilas mostró los vínculos más fuertes con menores tasas de enfermedades cardiometabólicas y menos grasa visceral. Quienes tenían este tejido también presentaban menos glucosa y triglicéridos, además de tasas menores de ansiedad y depresión.
El uso de losartán se asoció con grasa parda detectable en los pacientes. En células de grasa parda, el fármaco aumentó la proteína UCP1 mediante la vía PPARγ. En ratones, aumentó el gasto energético tanto a temperatura ambiente como ante el frío, sin reducir su peso.
✅ Este enfoque podría ayudar a buscar fármacos que activen la grasa parda. El estudio humano es retrospectivo y procede de un centro oncológico: las asociaciones no prueban que este tejido prevenga enfermedades. Las pruebas con losartán fueron en células y ratones; falta evaluar su efecto sobre la grasa parda en humanos.
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