🔬 Un equipo describe en Nature una cascada catalizada por hemoproteínas que transforma alquenos simples en oxazolidinonas quirales, el esqueleto de antibióticos de nueva generación contra tuberculosis multirresistente. La proteína transfiere un nitreno al alqueno, se forma una aziridina y el anillo se expande. Así queda fijado el centro quiral de la posición 5.
Las oxazolidinonas quirales son heterociclos muy usados en síntesis asimétrica y en la búsqueda de fármacos. La ruta habitual parte del «pool quiral»: hace falta un aminoalcohol enantiopuro como intermedio. Entre estas moléculas destacan las 5-(S)-aminometil oxazolidinonas, piezas centrales de antibióticos dirigidos contra Mycobacterium tuberculosis resistente a varios fármacos.
El cuello de botella estaba en la geometría. Para crear quiralidad en la posición 4 —junto al nitrógeno— ya existían muchas estrategias. En la posición 5, junto al oxígeno, apenas había métodos. La cascada enzimática apunta justo a ese punto y alcanza los productos desde alquenos simples, sin pasar por el aminoalcohol previo.
Hasta ahora, la transferencia de nitreno con hemoproteínas se limitaba a alquenos conjugados, como los estirenos. Aquí el equipo la extiende a alquenos no activados. El análisis computacional señala que unas mutaciones concretas, introducidas por evolución dirigida, explican que el producto salga con la mano correcta.
✅ Acortar la ruta hacia estos anillos facilitaría el trabajo con candidatos frente a tuberculosis resistente, donde las opciones terapéuticas escasean. El límite: es química de síntesis, no un ensayo clínico. El artículo no aporta datos de eficacia en pacientes ni de rendimiento a gran escala.

