🔬 Los autores de un estudio publicado en Nature reconstruyeron dos estados intermedios del azobenceno disuelto en metanol mediante pulsos de rayos X. Sus datos sugieren que el cambio entre las formas trans y cis comienza con una torsión carbono–nitrógeno. El hallazgo ayuda a aclarar un mecanismo debatido durante décadas.
El equipo inició el cambio con pulsos láser de 400 nm y lo siguió con rayos X a distintos intervalos. El metanol aportaba más del 90 % de la señal y ocultaba los cambios de la molécula. Para distinguirlos, los autores aplicaron un método matemático que elimina el aporte del disolvente, usando metanol puro como referencia.
Los datos apuntan a una secuencia: primero giran los anillos del azobenceno alrededor de sus enlaces carbono–nitrógeno. Después predomina el giro alrededor del enlace entre los dos átomos de nitrógeno. El modelo asigna a las tres etapas tiempos característicos de 0,4 ± 0,2; 2,7 ± 1,0 y 14 ± 4 picosegundos. Los autores ajustaron las estructuras a los datos y compararon distintas combinaciones de movimientos para identificar cuáles describían mejor cada paso.
✅ El trabajo abre una vía para seguir cambios estructurales en moléculas orgánicas sin átomos pesados, cuyas señales quedan ocultas por el disolvente. También aporta estructuras de referencia para contrastar modelos del azobenceno. El límite: los autores no descartan otros movimientos que este análisis no exploró, y el ruido de las medidas afecta los ángulos calculados.


