🔬 Una investigadora en biomateriales cuenta que el entrenamiento de alto rendimiento en deportes de resistencia le ha enseñado habilidades que aplica cada día en el laboratorio y en la gestión de un equipo de 20 personas. Desde una regla de “24 horas” para digerir fracasos hasta aprender a decir “no”, su tesis es que la resiliencia se subestima en ciencia.
La autora compite en sky running en verano y en esquí de montaña en invierno. Dice que sus colegas notan cuando no entrenó: se vuelve irritable, y que tras entrenar se siente más enfocada y eficiente en el laboratorio. En su trabajo diario sintetiza materiales, cultiva células y hace experimentos de caracterización y análisis, además de llevar la parte administrativa del laboratorio.
Para manejar decepciones como experimentos que no salen, solicitudes de fondos o revisiones por pares, aplica una “regla de 24 horas”: se permite estar molesta o desanimada un día y luego retoma el foco. También traslada la idea de metas A, B y C: no solo “publicar” o “que funcione el experimento”, sino objetivos secundarios como entender el sistema, dominar una técnica o aprender a escribir un artículo.
Otro aprendizaje es evitar posponer: “después se vuelve nunca”. Para no esquivar tareas rutinarias, bloquea 1–2 horas de administración en el calendario. Y así como el deporte individual se sostiene con un equipo (entrenadores, nutricionistas y más), recomienda construir una red de apoyo en investigación y hablar cuando el trabajo abruma. También advierte sobre la cultura de sobretrabajo en academia y deporte, y la necesidad de herramientas para detectar cuando uno se estira de más y negociar plazos a tiempo.
✅ Si tratas la investigación como una práctica sostenida, puedes convertir golpes (rechazos, resultados flojos) en procesos: darte un margen breve para caer y luego avanzar, definir metas secundarias y pedir apoyo cuando te supera la carga. El límite: es una reflexión personal basada en su experiencia; no presenta datos ni un estudio controlado que mida el efecto en productividad o bienestar.



