🔬 La NASA prepara al X-59 para su primer vuelo supersónico: en una serie de pruebas de junio, el avión deberá superar 630 mph a unos 43 000 pies. El hito permite evaluar cómo se comporta bajo condiciones clave de la misión Quesst, que busca reunir datos sobre vuelo supersónico silencioso.
Tras meses de vuelos, el equipo revisó el progreso a fines de mayo. El siguiente bloque elevará altitud y velocidad para ver el desempeño del avión en condiciones operativas requeridas. Luego, el X-59 hará un vuelo de «condiciones de misión»: Mach 1.4 (925 mph) a unos 55 000 pies, los objetivos de rendimiento que la NASA fijó para que más adelante vuele sobre comunidades de EE. UU. y recoja opiniones sobre su «golpe» sónico.
El primer bloque ya cumplió metas de prueba. Después de su primer vuelo en octubre de 2025, el avión pasó por mantenimiento programado y volvió al aire en marzo de 2026. Desde entonces completó 14 vuelos más: retrajo por primera vez el tren de aterrizaje, alcanzó 43 000 pies y Mach 0.95 (unos 627 mph), hizo días con dos vuelos y probó escenarios más bajos y lentos.
Los datos ayudan a revisar combustible, hidráulica, control ambiental y el eXternal Vision System, un sistema de cámaras que permite al piloto ver hacia delante sin parabrisas tradicional. En las próximas pruebas, un F-15 de NASA llevará una sonda para medir ondas de choque del X-59; más adelante, en la Fase 2 de Quesst, el equipo verificará si produce el golpe supersónico silencioso previsto.
✅ El avance importa porque acerca al X-59 al punto de prueba para el que fue diseñado: Mach 1.4 a 55 000 pies, antes de medir su firma supersónica en detalle. El límite es claro: estos primeros vuelos supersónicos no probarán aún su bajo ruido, porque un avión de persecución producirá estampidos sónicos tradicionales que taparán cualquier golpe silencioso. También siguen dentro de la Fase 1, centrada en rendimiento y aeronavegabilidad.
Fuente: nasa.gov



