🔬 La constante gravitacional, «Big G», cumple 340 años desde Newton, pero sigue siendo la constante fundamental con el valor menos preciso. Stephan Schlamminger, del NIST, publicó con su equipo una nueva medida en Metrologia: quedó 0,000064 por debajo del valor aceptado por CODATA, sin resolver el desacuerdo entre experimentos.
Big G entró en la ley de gravitación universal de Newton durante su formulación en 1686 y apareció en 1687 en los Principia como una estimación aún pendiente de medir. En esa ecuación fija la fuerza de gravedad entre partículas; en la teoría de Einstein, según Schlamminger, marca cuán elástico es el espacio-tiempo.
Medirla sigue siendo difícil porque la gravedad es la más débil de las cuatro fuerzas fundamentales. No se puede bloquear como un campo eléctrico o magnético: todo atrae a todo, todo el tiempo. Henry Cavendish hizo el primer intento en 1798 con esferas de plomo; hoy existen 17 medidas de G, pero aún se dispersan más de lo esperado.
Para evitar sesgos, el equipo replicó en el NIST un experimento de precisión del BIPM de Sèvres, Francia. Un grupo añadió un sesgo oculto a las masas usadas, guardado en un sobre. Lo abrieron el 11 de julio de 2024, tras corregir un factor ligado a la presión del aire.
✅ Big G aparece en ecuaciones que describen el universo, así que su incertidumbre incomoda a quienes miden constantes físicas. Pero el propio Schlamminger lo subraya: «el misterio no está resuelto». El límite central es que la nueva medida no explica por qué los experimentos no convergen.
Fuente: space.com



