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Ciencias de la Tierra

🧭 Arqueometría: ¿fallan las fechas del arte rupestre?

2 min de lectura
22 de mayo de 2026
🧭 Arqueometría: ¿fallan las fechas del arte rupestre?

🔬 Georges Sauvet, investigador del Centro de Investigación y Estudios de Arte Prehistórico en Francia, sostiene que la datación uranio-torio puede sobreestimar la edad del arte rupestre. Su crítica apunta a fechas famosas, como una plantilla de mano de Sulawesi estimada en 67 800 años y pinturas españolas de 65 000 años.

El método mide cómo el uranio-234 atrapado en capas de calcita decae a torio-230. Como la calcita puede crecer sobre una pintura, sirve para estimar una edad mínima del arte. El problema, según Sauvet, aparece si esa calcita no se comportó como un «sistema cerrado»: el agua de lluvia o subterránea puede mover uranio y hacer que la muestra parezca más antigua.

Sauvet citó varios choques entre fechas. En la cueva de Nerja, al sur de España, una fecha uranio-torio dio 119 000 años, mientras una marca de carbón del mismo dibujo rondó los 19 000 años y otra fecha de radiocarbono de una capa de calcita quedó cerca de 14 000 años. En Leang Balangajia, la capa exterior de calcita, que debería ser más joven, fue fechada en 37 300 años: unos 7 800 años más antigua que la capa inferior.

Otros especialistas piden cautela antes de descartar el método. João Zilhão, de la Universidad de Lisboa, dijo que toda técnica de datación puede fallar. Maxime Aubert, de la Universidad Griffith, defendió que su equipo usa ablación láser para detectar zonas alteradas por agua y excluirlas del cálculo. Adelphine Bonneau, de la Universidad de Sherbrooke, resumió el punto: Sauvet tiene razón en principio, pero si el trabajo se hace bien, las fechas son fiables.

✅ La discusión importa porque estas fechas cambian cómo leemos el origen del arte prehistórico y las capacidades de Homo sapiens y neandertales. El límite clave es que no hay consenso: algunos casos muestran señales de sistema abierto, pero otros equipos afirman que pueden filtrar esas zonas con láser y datos isotópicos detallados.

Fuente: livescience.com


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