🔬 La basura espacial está obligando a satélites de observación terrestre a esquivar objetos con más frecuencia, y esos desvíos pueden dejar huecos en datos clave. Space.com cita registros de NASA: la flota EOS hizo al menos 32 maniobras desde 2005, con posibles datos climáticos dañados en varios casos.
Aqua, Terra y Aura forman el núcleo del Earth Observing System, una flota que mide tierra, océano y atmósfera a la vez. Aqua también alimenta mapas de incendios con el instrumento MODIS: sus sensores infrarrojos detectan cambios invisibles al ojo humano y NASA los convierte en coordenadas GPS para equipos de emergencia.
El problema crece en órbita baja, donde vuelan muchos satélites climáticos porque necesitan mirar la Tierra de cerca. La ESA seguía unos 16 000 fragmentos de basura espacial en 2005; para 2026 eran más de 44 000, un aumento cercano al 180 %. Además, estima que más de un millón de piezas pequeñas no se rastrean.
Cada maniobra gasta combustible, un recurso finito. Aqua, que cumplió 24 años el 4 de mayo, conserva menos de 30 kg para bajar a la atmósfera y quemarse con seguridad. Cuando se apague en otoño, ya no tendrá combustible suficiente para esquivar basura entrante.
✅ Estos huecos importan porque afectan datos usados para incendios, clima y seguimiento de la Tierra. El límite es que la pérdida actual aún es pequeña y el artículo habla de datos que podrían estar dañados en varios casos, no de una pérdida total del sistema. Aun así, la tendencia preocupa: la ESA estima que el riesgo de colisión subió 20 % desde 2024.
Fuente: space.com



