🔬 Un estudio de NASA halló que el brillo nocturno global de la Tierra aumentó un 34 % entre 2014 y 2022, según datos de satélites del proyecto Black Marble. Pero el patrón no es uniforme: algunas regiones se iluminaron con fuerza y otras se oscurecieron por tecnología, políticas, guerras o crisis.
El equipo analizó casi una década de datos de los instrumentos VIIRS a bordo de los satélites Suomi-NPP, NOAA-20 y NOAA-21. En lugar de una Tierra que se vuelve más brillante de forma pareja, los mapas mostraron «cambios bidireccionales»: zonas vecinas podían moverse en sentidos opuestos al mismo tiempo.
En Estados Unidos, ciudades de la Costa Oeste brillaron más con el aumento de población, mientras gran parte de la Costa Este se atenuó por el uso de LED más eficientes y cambios económicos. Europa también mostró descensos, impulsados por políticas de ahorro, medidas de eficiencia y esfuerzos contra la contaminación lumínica; Francia destacó por sus iniciativas de cielo oscuro.
Los mapas también registraron huellas de conflicto e inestabilidad. Partes de Ucrania, Líbano, Yemen, Afganistán y Venezuela se oscurecieron por guerra, daños en infraestructura o colapso económico. En cambio, zonas de África subsahariana y el Sudeste Asiático ganaron brillo con la electrificación y nuevas obras. Asia mostró algunos de los mayores aumentos, sobre todo China y el norte de India.
✅ Estos datos ayudan a seguir el crecimiento urbano, la vuelta de la energía tras desastres, los apagones, la actividad industrial y los movimientos de población. También muestran cómo avanza la contaminación lumínica, ligada en el artículo a cambios en ecosistemas, conducta animal, ritmos circadianos humanos y visibilidad del cielo nocturno. El límite clave: los mapas revelan patrones de luz desde órbita, pero no explican por sí solos cada causa local.
Fuente: space.com



