🔬 Un estudio publicado el 4 de mayo en Nature Climate Change concluye que los microplásticos y nanoplásticos en la atmósfera generan un efecto neto de calentamiento. El equipo midió cómo estas partículas interactúan con la luz y luego modeló su impacto. La señal importa porque suma otro factor, aunque pequeño, al calentamiento global.
Los científicos ya sabían que el plástico también llega a capas altas del aire, pero no estaba claro qué efecto tenía allí. En el análisis, las partículas muy claras tienden a dispersar luz solar hacia el espacio, mientras que las más oscuras absorben luz y radiación, lo que empuja el balance hacia el calentamiento.
Drew Shindell, profesor de ciencias de la Tierra en Duke University y coautor del estudio, dijo a Live Science que el impacto climático sería “bastante pequeño”: comparable a las emisiones de un país pequeño. En cifras, lo estiman como “un par de por ciento” de la contribución del CO2, o “unas centésimas de grado” de calentamiento.
El equipo combinó mediciones de laboratorio sobre interacción con luz con datos de emisiones de plástico para construir el modelo. Parte del trabajo incluyó comprobar si los plásticos muy claros se oscurecen con el tiempo en la atmósfera, y hallaron que sí. Aun así, el propio Shindell subrayó una gran incertidumbre: no se conoce con precisión cuántas partículas hay en la atmósfera ni cómo se distribuyen.
✅ El resultado sugiere que el calentamiento por estos plásticos supera con fuerza su efecto de enfriamiento por dispersión (aprox. cinco veces). Pero el tamaño real del efecto sigue incierto por la falta de mediciones a distintas alturas; la mayoría se han hecho cerca del suelo. Reducir residuos plásticos sería otra vía para frenar el calentamiento, aunque su impacto sea pequeño frente a quemar combustibles fósiles.
Fuente: livescience.com



