🔬 Emma Pomeroy, de la Universidad de Cambridge, y su equipo analizaron un omóplato neandertal con un orificio de 1,5 centímetros. El estudio sugiere que una lanza de madera lo mató hace 75 000 años en Irak. La herida aporta pistas sobre la violencia en la vida neandertal.
El equipo publicó el análisis en Scientific Reports. Shanidar A murió hacia los 45 años y fue enterrado en la cueva de Shanidar. Sus restos, hallados en 2019, están incompletos; no permitieron determinar su sexo.
Los autores descartaron daños tras la muerte, como mordeduras de animales y perforaciones de insectos. Proponen que una lanza entró por el pecho y atravesó el omóplato. La forma del agujero encaja mejor con heridas experimentales de lanzas de madera que con armas de punta de piedra.
Sus dientes también sugieren un episodio previo de trauma facial. Un incisivo se partió durante su vida y siguió en uso. Según Pomeroy, sobrevivir al menos un año tras ese golpe habría requerido cuidados de otros neandertales.
✅ Los huesos reúnen pistas de una muerte violenta y de apoyo durante la vida. El ataque intencional sigue sin probarse: pudo ser un accidente de caza. Rebecca Wragg Sykes, arqueóloga ajena al estudio, propone comparar también la herida con la que dejaría un cuerno de cabra.



