🔬 La NASA analizó el escudo térmico de Orion tras Artemis II y halló diez veces menos grietas y pérdida de material carbonizado. La nave protegió a cuatro astronautas durante su regreso desde la Luna. Los datos respaldan el cambio de trayectoria usado para reducir esos daños.
Artemis II fue el primer vuelo de Orion con astronautas. Durante el regreso, la nave alcanzó 39 veces la velocidad del sonido. Tras investigar los daños de Artemis I y ensayar materiales en tierra, la NASA acortó el alcance permitido durante la reentrada. El objetivo era pasar menos tiempo en el intervalo de temperaturas asociado al problema del escudo anterior.
Los ingenieros encontraron nueve zonas con pérdida de material carbonizado, frente a 103 en Artemis I. El escudo consta de 186 bloques de Avcoat, un material ablativo. Tras las primeras inspecciones, el equipo lo trasladó al Centro Marshall de la NASA, donde comenzó a extraer muestras y obtener radiografías internas.
El análisis posterior al vuelo indicó que el escudo y el resto de la protección térmica respondieron según las previsiones. La cubierta de los lados inclinados de Orion, formada por 1 300 losetas cerámicas, también cumplió lo esperado. Los inspectores no observaron señales de sobrecalentamiento en los elementos que protegen ventanas, respiraderos, propulsores y la escotilla lateral.
✅ Los resultados respaldan el ajuste de trayectoria y aportan datos para los próximos vuelos de Orion. El estudio del material sigue abierto: el equipo compara escaneos láser anteriores y posteriores al vuelo para medir cuánto retrocedió su superficie. También continúa extrayendo muestras y evaluando su respuesta al calor.



