🔬 Un dinosaurio de cuatro alas hallado en China aporta indicios de que el vuelo evolucionó por separado en distintos grupos de dinosaurios. El equipo de Andrea Cau (Museo Paleontológico y Centro Herpetológico OPHIS, Italia) describió a Norellraptor barsboldi. Medía 57 centímetros y compartía rasgos con las aves.
El ejemplar murió a los tres años y conservaba sus plumas con gran detalle. Procede de la formación Jiufotang, del Cretácico Inferior, en el noreste de China. Tenía dientes y garras muy curvados y pertenecía a los microrraptores, parientes cercanos de las aves, pero no sus antepasados.
El estudio, publicado en Nature Communications, identificó 194 cambios anatómicos a lo largo de la historia evolutiva de los microrraptores. Cerca del 30 % también apareció en el linaje de las aves. Entre ellos había rasgos que daban rigidez al torso y un cúbito más largo que el húmero. La clave: los rasgos compartidos surgieron en distinto orden en ambos grupos.
Scott Hartman, paleontólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison ajeno al estudio, propuso que los microrraptores pudieron combinar planeo y aleteo. También planteó que podrían haber despegado tras correr cuesta abajo. Según su propuesta, las alas traseras habrían ayudado a estabilizar el vuelo, frenar y controlar giros cerrados.
✅ El hallazgo respalda la hipótesis de que microrraptores y aves llegaron al vuelo por caminos evolutivos distintos. Las propuestas sobre cómo despegaban y volaban siguen siendo hipótesis. Además, las alas pudieron tener otros usos, como atraer parejas o abrigar huevos.


