🔬 Más de 60 científicos alertan de que siete de los nueve límites planetarios siguen rebasados y su estado empeora. El informe «Planetary Health Check 2026» evalúa sistemas naturales de los que depende el equilibrio terrestre. Cruzar esos umbrales eleva el riesgo de daños graves e irreversibles.
El Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático publica este chequeo anual. La edición de 2026 no registra grandes cambios en los límites cruzados, pero señala que los ya rebasados siguen empeorando. La acidificación oceánica fue el séptimo límite superado, según el análisis de 2025.
El informe sitúa cuatro límites en zona de peligro: cambio climático, exceso de nutrientes, sustancias sintéticas y deterioro de los ecosistemas. El exceso de nitrógeno y fósforo, ligado al uso intensivo de fertilizantes y otras actividades, genera aguas pobres en oxígeno. Entre las sustancias que preocupan figuran los microplásticos y los llamados «compuestos eternos», que siguen entrando al ambiente sin controles adecuados.
Otros tres límites están en una franja de riesgo creciente: acidez oceánica, cambios en el agua dulce y uso del suelo. Solo el ozono estratosférico y la carga de aerosoles atmosféricos permanecen dentro del margen seguro a escala global. El equipo también destaca amenazas concretas: la Amazonía corre peligro de cruzar un punto de inflexión y la pesca de arrastre daña el fondo marino.
✅ Los autores sostienen que aún hay margen para mejorar si las emisiones y el daño a la naturaleza empiezan a disminuir en los próximos años. Señalan avances en energías renovables y tratados que protegen océanos y tierras, aunque todavía resultan insuficientes. Los umbrales expresan grados de riesgo: evaluar sistemas naturales complejos tiene incertidumbres, y las tasas de extinción son difíciles de medir.



