🔬 Un equipo dirigido por Tarek Yassin, paleontólogo de la Universidad de El Cairo, halló dientes fosilizados de al menos siete especies de tiburón en la meseta de Abu-Tartur, en el desierto occidental de Egipto. El conjunto sugiere que este paisaje árido fue un mar con una red marina compleja durante el Cretácico tardío.
Las expediciones, realizadas entre 2020 y 2022, sumaron 14 dientes a dos hallados antes por el equipo. Los nuevos restos pertenecen al menos a cinco especies adicionales. Entre ellas figura Scapanorhynchus raphiodon, un pariente antiguo de los tiburones duende actuales que no se había comunicado antes en África.
También aparecieron Serratolamna serrata y Squalicorax bassanii, dos especies que no se habían registrado en Egipto. La meseta se ubica en la Formación Duwi, cuyas rocas ya habían dado fósiles de peces, tortugas marinas y otros reptiles marinos. Sus depósitos de fosforita también apuntaban a un pasado ligado al mar.
✅ El hallazgo aporta datos sobre cómo era el ambiente que ocupó la meseta y respalda la idea de un ecosistema con alimento para varios depredadores. Pero los dientes pudieron mezclarse en el mismo sedimento con el paso del tiempo: el estudio no permite afirmar que las siete especies convivieran allí.



