🔬 Un estudio publicado en Nature atribuye al linaje denisovano dos fósiles de Xujiayao, en el norte de China. El equipo recuperó 18 proteínas antiguas de restos de entre 199 000 y 138 000 años. El hallazgo ayuda a reconstruir el aspecto de estos humanos y a revisar cómo se agrupan otros fósiles asiáticos.
El equipo extrajo proteínas de un fragmento de cráneo y otro de mandíbula. Una variante del colágeno COL1A2, compartida con otros denisovanos, respaldó ese parentesco. Neandertales y humanos actuales presentan otro aminoácido en ese punto. Los investigadores también comprobaron el origen antiguo de las proteínas y descartaron posibles contaminantes.
Después compararon los huesos de Xujiayao con otros fósiles asiáticos, incluido el cráneo denisovano de Harbin. El conjunto combina una bóveda craneal gruesa, como en Homo erectus, con rasgos compartidos con humanos actuales y neandertales. Entre los rasgos distintivos destacan el perfil craneal bajo, las paredes laterales casi paralelas y los arcos óseos enormes sobre los ojos.
Las semejanzas con Jinniushan, Dali y Hualongdong sugieren que esos fósiles también podrían pertenecer al linaje denisovano. Según los autores, las diferencias de volumen craneal no bastan para separar algunos de estos grupos. La combinación de rasgos compartidos respalda reunirlos, aunque no todos aparecen juntos en cada ejemplar.
✅ Xujiayao amplía el retrato de los denisovanos con restos que conservan buena parte del cráneo. La señal molecular procede de solo dos fósiles y no permite distinguir subgrupos dentro del linaje. La propuesta para otros yacimientos se apoya en semejanzas de los huesos, sin aportar nuevas proteínas de esos restos.



