🔬 Experimentos en ratones sugieren que el cerebro sano temprano puede crecer mediante daño controlado y reparación rápida del ADN. El texto describe este proceso como una parte regular del desarrollo cerebral, aunque habla de uno de los tipos más peligrosos de daño genético.
La idea central es contraintuitiva: un cerebro sano no solo evita daños, también podría usar rupturas del ADN como parte de su crecimiento. Según el artículo, esa ruptura no aparece como accidente aislado, sino como rasgo común en etapas tempranas del desarrollo.
El dato clave viene de experimentos en ratones. La fuente no detalla aquí qué células midieron, cuántos animales estudiaron ni cómo siguieron la reparación del ADN, así que el alcance debe leerse con cautela.
✅ El hallazgo apunta a que ciertos daños del ADN pueden formar parte del desarrollo cerebral sano si el tejido los repara rápido. El límite es claro: el texto solo menciona experimentos en ratones y no aporta cifras, mecanismo completo ni datos en humanos.
