🔬 Cirujanos de Bolonia, Italia, retiraron un fitobezoar que bloqueaba el intestino de una mujer de 82 años y hallaron dentro un isópodo terrestre vivo. El caso, descrito en un informe médico, muestra que una masa de materia vegetal sin digerir pudo haber protegido al animal durante su paso por el aparato digestivo.
La paciente ingresó con cuatro días de dolor abdominal, estreñimiento, náuseas y vómitos. Su abdomen estaba distendido y sensible, y el análisis de sangre mostró un recuento alto de glóbulos blancos. Las radiografías y una tomografía revelaron una obstrucción del intestino delgado en el lado derecho.
Los cirujanos hicieron una laparotomía y retiraron una masa de 5,5 centímetros: un fitobezoar, formado por materia vegetal. Al extraerlo, un animal vivo saltó de la masa y trepó por los paños quirúrgicos. El laboratorio lo identificó como un isópodo terrestre, un crustáceo y no un insecto. Los médicos plantearon que la paciente pudo tragarlo junto con fruta o verduras sin lavar. La mujer se recuperó y seguía viva 18 meses después.
✅ Una obstrucción intestinal puede poner en peligro la vida si cierra por completo el intestino y no recibe tratamiento. Este es un solo caso, y los autores no pudieron confirmar cómo llegó el isópodo al cuerpo ni si el fitobezoar fue lo que lo mantuvo vivo.
⚕️ No es consejo médico.


