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Matemáticas: OpenAI dice haber resuelto Navier-Stokes y estalla la polémica

OpenAI asegura que su modelo de inteligencia artificial resolvió un problema abierto ligado a las ecuaciones de Navier-Stokes, uno de los siete Problemas del…

3 min de lectura
9 de septiembre de 2026
Matemáticas: OpenAI dice haber resuelto Navier-Stokes y estalla la polémica

🔬 OpenAI asegura que su modelo de inteligencia artificial resolvió un problema abierto ligado a las ecuaciones de Navier-Stokes, uno de los siete Problemas del Milenio del Clay Mathematics Institute, dotado con un millón de dólares. El matemático Tristan Buckmaster, de la Universidad de Nueva York, trabajaba en lo mismo y cuestiona cómo la empresa llegó tan rápido.

Las ecuaciones, formuladas a comienzos del siglo XIX por Claude-Louis Navier y George Gabriel Stokes, son la segunda ley de Newton aplicada a los fluidos: describen cómo se mueve el aire que empuja un ventilador, cómo vuelan los aviones y cómo circula la sangre por tus arterias. Nadie ha probado si siempre arrojan resultados finitos. Una «explosión» o singularidad ocurre cuando la velocidad o la presión se dispara hacia el infinito en un punto del espacio y el tiempo. Piensa en el agua que gira hacia el desagüe: si ese giro se acelerara sin fin, el modelo en el que confiamos estaría roto y ni siquiera sabríamos dónde.

OpenAI recurrió a una técnica llamada «forzamiento»: dar al fluido simulado un empujón suave y controlado desde fuera. La empresa puso unos 10 000 agentes a trabajar en paralelo durante cerca de 88 horas; 100 de ellos arrancaron por las ecuaciones de Euler, la prima sin viscosidad. A las 50 horas hallaron explosiones en Euler y saltaron al problema grande. La prueba pasó por Lean, un programa que revisa cada paso del argumento. Los agentes enviaron 2,7 millones de mensajes y gastaron unos 130 000 millones de tokens de salida. Un cliente habría pagado 15 millones de dólares por un esfuerzo así, dijo la empresa el 8 de septiembre.

Buckmaster y Levent Alpöge, matemático de la rival Anthropic, lograron el 15 de agosto explosiones en Euler con forzamiento suave, un enfoque creado por Diego Córdoba (Instituto de Ciencias Matemáticas, Madrid) y Luis Martínez-Zoroa (CUNEF). «Casi nadie más que yo sepa trabajaba en eso», escribió Buckmaster. OpenAI arrancó su intento el 1 de septiembre, el mismo día en que oyó «rumores» de que otros habían resuelto problemas del Milenio. Buckmaster subía sus borradores a Codex y preguntó si el modelo tuvo acceso a esas sesiones: «No obtuve respuesta». OpenAI niega que sus empleados o agentes vieran el trabajo, aunque admite no poder descartar que datos anonimizados derivados de ese uso mejoraran sus modelos. Sébastien Bubeck, jefe del área matemática de la empresa, tacha las acusaciones de «falsas e inflamatorias».

✅ La prueba aún no ha pasado la revisión por pares y el Clay Mathematics Institute no se ha pronunciado. Buckmaster pide una auditoría independiente y aclara que no acusa a nadie: no ha visto la prueba ni sabe qué hizo el modelo. Terence Tao (UCLA) advierte del daño de fondo: «El simple rumor de que alguien trabaja en un problema enorme puede desencadenar un esfuerzo masivo con IA para aplastarlo», y eso empujaría a los investigadores a callar sus líneas de trabajo.


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