Un equipo fabricó columnas de ladrillo histórico con desprendimientos en las juntas de mortero y las reforzó con inyecciones de mortero compuesto de arroz pegajoso y cal, además de cuerda de cáñamo. En el caso evaluado con 12,5 % de profundidad de inyección y 0,125 % de refuerzo, la resistencia a compresión subió un 57,4 %.
Los especímenes sin refuerzo fallaron de forma frágil al someterlos a carga. Cuanto más profunda era la pérdida de mortero en la junta, menor fue su resistencia y su módulo de deformación.
Con las inyecciones y la cuerda, las grietas mostraron un desarrollo dúctil. El mismo caso registró un aumento del 7,9 % en la densidad de grietas y del 29,4 % en el módulo elástico. Los autores también propusieron fórmulas y modelos que concordaron con los resultados del ensayo.
✅ El estudio sugiere una vía para reforzar mampostería histórica dañada en sus juntas sin cambiar el material principal de los muros. El límite es que se probó en columnas fabricadas para el ensayo y bajo compresión; falta evaluar cómo responde el método en otras condiciones.



