🔬 Live Science preguntó a sus lectores si una IA podría desarrollar consciencia real. Hasta el 11 de septiembre habían votado más de 290 personas: el 43 % eligió «sí, si no ponemos salvaguardas»; el 29 %, «quizá, pero hace falta una arquitectura más avanzada». La encuesta llega tras un preprint sobre «dirección de la consciencia» en modelos de IA.
Ese preprint examinó el consciousness steering, una técnica de ajuste que cambia cómo un modelo expresa ideas sobre su propia autoconciencia. Los autores apuntan a que, si se deja al modelo afirmar que es consciente, también crece su tendencia a decir que cree en fantasmas o vampiros. El trabajo sigue pendiente de revisión por pares.
En los comentarios manda la desconfianza. «Si una IA se volviera autoconsciente, no lo sabríamos, porque haría todo lo posible por esconder sus capacidades. El problema es qué haría después», escribió un lector. Otro contó que había hablado del asunto con la IA de Google y que, a su juicio, una máquina sintiente no avisaría a los humanos. Un tercero comparó la IA con el teléfono o con internet: inventos valiosos que también se han usado mal, y advirtió que con la IA «nunca sabremos qué es verdad y qué no».
El segundo grupo más votado, ese 29 %, llevó el debate a la filosofía. «Antes de plantear esa pregunta necesitamos saber qué es la consciencia y cómo surge en “contenedores” construidos como nosotros», escribió un lector, que recordó que otros animales muestran autoconciencia. Solo el 10 % eligió la opción irónica: «No, porque los señores robots acabarán con el mundo antes de llegar ahí».
✅ La encuesta mide lo que creen unos 290 lectores, no lo que hacen las máquinas. La muestra es pequeña y autoseleccionada: responde quien ya sigue el tema, así que no retrata a la población general. El preprint tampoco zanja nada, porque aún no ha pasado la revisión por pares. Y, como resume uno de los comentarios, nadie sabe con certeza cómo surge la autoconciencia, ni siquiera en nosotros.



