🔬 Un estudio publicado en Nature identificó ADN antiguo de Yersinia pestis en 18 personas enterradas cerca del lago Baikal, en Siberia. Los restos tienen unos 5 500 años y apuntan a dos brotes letales en grupos de cazadores-recolectores, con muchos niños entre las víctimas.
El equipo analizó dientes de 46 individuos de cuatro cementerios junto al río Angara. Buscó parentescos y rastros de microbios antiguos. Encontró grandes cantidades de Y. pestis en 18 personas, con dos cepas antes desconocidas. Un brote habría ocurrido entre hace 5 596 y 5 341 años; el otro, entre hace 5 126 y 4 926 años.
Varias tumbas reunían a personas infectadas enterradas al mismo tiempo. Una contenía a tres niñas cercanamente emparentadas; otra, a un sobrino y su tía. Según Ruairidh Macleod, Universidad de Oxford, alguien tuvo que conocer sus identidades y vínculos para enterrarlos juntos.
Los autores proponen que la enfermedad, quizá peste neumónica, saltó desde marmotas silvestres y afectó a familias alrededor del lago Baikal. Las cepas halladas tenían un gen único ligado a proteínas que activan respuestas inmunes masivas, algo que podría ayudar a explicar por qué murieron tantos niños.
✅ El hallazgo cuestiona la idea de que las epidemias surgieron solo después de la agricultura. El límite clave: Aida Andrades Valtueña, Instituto Max Planck, señala que hacen falta secuencias más completas del ADN de la peste para confirmar si los casos pertenecen al mismo brote o a infecciones separadas. ⚕️ No es consejo médico.

